TIPOS DE DISCAPACIDAD AUDITIVA
Hay 4 tipos de pérdida de la capacidad auditiva:
Sordera de conducción: Se produce por enfermedades y obstrucciones del oído externo o medio; usualmente afecta todas las frecuencias del oído, uniformemente no resultan en perdidas severas. Una persona con una perdida de la capacidad auditiva conductiva bien puede usar dispositivos acusticos o puede ser ayudada por médicos o intervenciones quirúrgicas.
Sordera sensorineural: Se produce por lesión de las células sensitivas o de las terminaciones nerviosas del oído interno; puede ser desde leve hasta grave. La perdida auditiva es mayor en unas frecuencias que en otras y queda distorsionada la percepción sonora aunque el sonido se amplifique. En este caso los audífonos no son útiles.
Sordera mixta: Se produce por problemas tanto en el oído externo o medio como en el interno, es decir, una combinación de pérdidas conductivas y sensorioneurales.
Sordera central: Resulta de daño o impedimento a los nervios o núcleo del sistema nervioso central, ya sean las vías al cerebro o al cerebro mismo.
CARACTERÍSTICAS DEL SONIDO
Los sonidos presentan dos características fundamentales: la intensidad o volumen y la frecuencia o tono.
La intensidad depende de la cantidad de energía que se propaga en forma de vibraciones. Se mide en desvíeles (db).
La frecuencia se refiere a la cantidad de veces que una onda se repite en un segundo y se mide en ciclos por segundo o hertzios (Hz).
FORMAS DE DIAGNOSTICO
Potenciales evocados auditivos del tallo cerebral (PEATC): se realiza en niños pequeños de los que no se puede obtener una respuesta voluntaria y confiable.
Consiste en un registro de las ondas correspondientes a la respuesta electrica del tallo cerebral, ante el sonido. Puede practicarse a cualquier edad y da una idea bastante cercana de su umbral auditivo.
Impedanciometria y reflejo estapedial: la primera permite determinar si existe algún impedimento en el oído medio.
El reflejo estapedial es una protección contra los sonidos fuertes. Su ausencia puede ser un indicativo de falta de audición.
Audiometría tonal: permite determinar la intensidad mínima en desvíeles que escucha una persona, es decir, que tan suaves o fuertes son los sonidos que percibe. Mide también las frecuencias que la persona capta, desde las más graves hasta las más agudas.
Logoaudiometria: esta prueba analiza por separado cada oído, solo que, en vez de usar tonos, se utilizan palabras. La persona tiene que repetir las palabras que se le dicen en diferentes intensidades. Por razones obvias, no se puede realizar en niños que no han desarrollado el lenguaje.
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